| El Corán, el libro de la guerra |
|
|
| Sábado, 31 de Enero de 2009 14:15 |
|
Página 1 de 4 Extracto
del Libro “Guía Políticamente Incorrecta del Islam” Dado que la carrera profética de Mahoma estuvo profundamente marcada por la sangre y la guerra, no debería sorprender que el Corán, el libro sagrado que legó al mundo el profeta del islam, sea igualmente violento e intransigente. Efectivamente, esto es así: el Corán es el único de los textos sagrados que da consejos a sus adeptos para que hagan la guerra contra los no creyentes. El Corán aconseja la guerra Existen más de cien versículos en el Corán que exhortan a los creyentes a emprender la yihad contra los no creyentes. «¡Oh Profeta! Combate duramente a los que niegan la verdad y a los hipócritas, y sé inflexible con ellos. Y tendrán por morada el infierno, ¡qué horrible punto de destino!» (Corán, 9: 73). «Combate duramente» equivale al árabe yahidi, una forma verbal del sustantivo yihad. «Y cuando os enfrentéis [en combate] a los que se empeñan en negar la verdad, golpeadles en el cuello hasta derrotarlos por completo, y luego apretad sus ligaduras» (Corán, 47: 4). Esto aparece remarcado en forma reiterada: «¡ Oh, vosotros que habéis llegado a creer! Combatid contra aquellos de los que niegan la verdad que estén cerca de vosotros, y que hallen en vosotros dureza; y sabed que Alá está con los que son conscientes de Él» (Corán, 9: 123). Esta guerra debía estar dirigida tanto contra quienes rechazaban al islam como contra quienes se declaraban musulmanes pero no cumplían plenamente con la fe: «¡Oh Profeta! Combate duramente a los que niegan la verdad y a los hipócritas, y sé inflexible con ellos. Y tendrán por morada el infierno, ¡qué horrible punto de destino!» (Corán, 9: 73). Esta guerra era sólo una parte de un conflicto espiritual más vasto entre Alá y Satán: «Quienes han llegado a creer combaten por la causa de Alá, mientras que los que se obstinan en negar la verdad combaten por la causa de los poderes del mal. Combatid, pues, contra esos amigos de Satán» (Corán, 4: 76). «Y entonces, una vez transcurridos los meses sagrados, matad a aquellos que atribuyen divinidad a otros junto con Alá dondequiera que los encontréis, hacedles prisioneros, sitiadles y acechadles desde cualquier lugar que se os ocurra. Pero si se arrepienten, establecen la oración y pagan el impuesto de purificación, dejadles en paz: pues, ciertamente, Alá es indulgente, dispensador de gracia» (Corán, 9: 5). Aquí, el impuesto de justificación es la limosna (zakat), uno de los cinco pilares del islam. Así, el versículo está diciendo que si los «idólatras» se convierten en musulmanes, hay que dejarlos tranquilos. Se debe combatir contra los judíos y los cristianos al igual que contra los «idólatras»: «Luchad contra aquellos que, a pesar de haber recibido la revelación, no creen en Alá ni en el Último Día, no consideran prohibido lo que Alá y Su Enviado han prohibido, y no siguen la religión de la verdad que Alá les ha prescrito, hasta que se avengan a pagar de buen grado la jizya, una vez que hayan sido humillados» (Corán, 9: 29). Lajizya era un impuesto infligido a los no creyentes. La yihad es el deber máximo de los musulmanes: «¿Creéis, acaso, que el simple hecho de dar agua a los peregrinos y cuidar del mantenimiento de la Casa Inviolable de Adoración es igual que las obras piadosas de quien cree en Alá y en el Último Día y se esfuerza por la causa de Alá [yihad fi sabil Aliah]? Estas cosas no son iguales ante Alá. Y Alá no guía a gentes que hacen el mal. Aquellos que creen y han abandonado el ámbito del mal y se han esforzado por la causa de Alá [yihad fi sabil Allah] con sus bienes y sus personas poseen el más alto rango ante Alá; y son ellos los que al final van a alcanzar la salvación» (Corán, 9: 19-20). En la teología islámica, yihad fi sabil Allah se refiere específicamente a tomar las armas por el islam. El paraíso está garantizado a todos aquellos que «matan y son matados» por Alá: «Alá ha comprado a los creyentes sus vidas y sus bienes, prometiéndoles a cambio el paraíso, [y así] luchan por la causa de Dios, matan y son matados: una promesa cierta que El se ha impuesto» (Corán, 9: 111). Se podría intentar realizar una espiritualización de esos versículos, pero tomando como referencia la trayectoria histórica, no cabe duda de que Mahoma hablaba en un sentido literal. |
Especial Temático Pro-Vida
- El preservativo no frena sífilis, herpes ni virus del papiloma humano
- Experto de Harvard dice que entre más preservativos hay más SIDA
- El poro del preservativo transmite el VIH entre 15% a 20% de las veces
- Obama se rodea de abortistas radicales
- Los lobbys abortistas y homosexuales engañan sistemáticamente
- IPPF presiona a favor de los "derechos sexuales"
- IPPF o la Industria y el Negocio del Aborto
- Amnistía Internacional y el aborto
Los más Vistos Formación Católica
Lo Destacado Formación Católica
|
|
Quién está en línea
Tenemos 29 invitados y 1 miembro conectado(s)![]() |
Santa Misa Dominical 29 de Agosto: |
|
Sermón de la Santa Misa | |
|---|---|

















