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El Edicto de Milán y el inicio de la expansión de la iglesia cristiana

El edicto de Milán, es uno de los eventos históricos más importantes del cristianismo, pues antecede a una era conocida por los historiadores como la paz cristiana. Esta era indica el final de la persecución cristiana motivada mayoritariamente por la inexistencia de la libertad de culto.

El edicto de Milán supondría la aceptación de la religión cristiana como una alternativa viable y sin castigo, aunque ocurrió por medio de antecedentes importantes que terminaron por dejar huella en la cultura creyente, cuyo efecto influye particularmente en la fuerza de la fe.

Un antecedente cruel al Edicto de Milán

Antes del decreto promulgado por Constantino I EL Grande, el anterior emperador, Galerio, ya había decretado una libertad de culto en el año 311 después de Cristo, que habría provocado inconformidades gubernamentales.

Estas inconformidades lideradas por una idea de fragmentación del orden legal romano, motivó al general Licinio a liderar a las tropas romanas con la promesa de devolver el orden del imperio que había sido erosionado por la libertad de culto.

La persecución a los cristianos implicó el arrebatamiento de sus pertenencias, e inclusive la vida. Cuentan las leyendas cristianas de cristianos que fueron sentenciados al congelamiento del frio invierno. Algunos cristianos de fe débil, aceptaron renunciar a su creencia para salvar su vida, mientras que muchos soldados reconocieron su fe cristiana y aceptaron morir congelados.

La promulgación del Edicto de Milán

La promulgación de esta ley fue hecha en el año 313, luego de haberse resuelto los conflictos políticos y legales sobre el trato a la libertad de religiones por parte de la administración romana. El nuevo decreto reconocía a los cristianos de manera legal, permitiéndoles libremente adorar a Dios, bajo la condición de que pidieran prosperidad a Roma, además de pedir por sí mismos y su bienestar.

La ley también decretó que las pertenencias perdidas por muchos cristianos, les fueran devueltas sin derecho a pedir remuneración, ni a alegar estafa por parte de los compradores. La legalización de la religión cristiana, supondría un cambio importante tanto para la iglesia primitiva como para la misma Roma.

Al tener la libertad de culto, la iglesia cristiana comenzaría su característica expansión hasta lograr estar en el poder político siglos más tarde. El edicto de Milán, fue escrito por Lucio Celio Firmiano Lactancio, un escritor defensor de la religión cristiana por medio de argumentos racionales de la época, y quien aceptó redactar el Edicto de Milán, del que solo se han encontrado los capítulos 35 y 48, que tratan sobre el cese de la persecución.

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